DE LA HISTORIA Y ESTRUCTURACIÓN DEL PROYECTO

3. Formulación de un proyecto

En cuanto tomamos la decisión de recabar datos con las y los damnificados como un aporte fundamental de espacios académicos a las redes ciudadanas más amplias, fue evidente la necesidad de constituirnos como un proyecto con identidad propia que se pudiera coordinar con las organizaciones de derechos humanos, las redes ciudadanas de apoyo humanitario y los espacios organizativos de los mismos damnificados. Fue a partir de ese momento que, lo que en un momento inicial fue la elaboración de una ruta para documentar afectaciones, se convirtió en el proyecto Documenta desde abajo 19S.

El principal objetivo del proyecto debía consistir en contribuir a los esfuerzos de las organizaciones de derechos humanos, las redes de apoyo de la sociedad civil y las brigadas de estudiantes de diversas universidades para construir en un tiempo breve (inicialmente de 6 meses) un archivo o repositorio no oficial de las afectaciones causadas por los sismos a partir de un enfoque de derechos. Este enfoque incluiría no solo los daños patrimoniales más visibles y protagónicos como los colapsos de edificios, sino también arrojaría luz sobre los daños con mayores repercusiones para los derechos humanos, tales como las afectaciones inmediatas a la vida, la integridad personal, deterioros psicosociales y del tejido social, y las afectaciones de más largo aliento a los derechos sociales y a la dignidad de las personas derivadas de la imposibilidad definitiva o temporal de volver a hogares, fábricas, escuelas, lugares de recreación, etcétera. 

Este objetivo se justificó a partir de la necesidad expresada por diversas redes de la sociedad civil y de derechos humanos de tener datos confiables sobre tales temas. En ese sentido, los datos recolectados debían servir para adelantar acciones de largo plazo como la defensa jurídica de intereses colectivos de los afectados y la protección de sus derechos humanos.

Asimismo, el proyecto debía articularse con iniciativas que estuvieran encaminadas a cubrir las necesidades más urgentes de los y las damnificadas como, por ejemplo, la recolección y distribución de acopio. Para tal propósito fue central el contacto con redes ciudadanas organizadas como Hoy por México, la cocina en la calle Necaxa, Verificado 19S, así como particulares que brindaron apoyo inmediato a damnificados.

Aunque la documentación en zonas rurales era de gran relevancia, el proyecto delimitó su alcance a la Ciudad de México, en razón de las capacidades humanas y los recursos materiales con los que se contaba. Para el momento de formulación del proyecto, este se componía por cuatro personas y el apoyo de algunos profesores y estudiantes que se fueron sumando a la iniciativa, como se presentará con mayor detalle.

Finalmente, es importante resaltar que se decidió reunir información prioritariamente en aquellos lugares de poca visibilidad pública y que tenían una mayor concentración de personas afectadas como los campamentos no oficiales. Aunque no se descartó la posibilidad de hacer seguimiento en lugares residenciales, por las restricciones de tiempo y capacidad humana, se decidió que los albergues oficiales y campamentos ciudadanos ofrecían la mejor oportunidad de documentar afectaciones de varias personas simultáneamente.