AFECTACIONES A DERECHOS HUMANOS

Comparación de delegaciones de la Ciudad de México en materia de afectaciones y actuaciones de las autoridades

Al igual que en el capítulo 2 (sobre albergues y campamentos), un ejercicio adicional de análisis de los datos sobre afectaciones y sobre actuaciones de las autoridades estatales en las distintas etapas del desastre consistió en comparar aquellas registradas en las delegaciones clasificadas como periféricas por sus altos niveles de pobreza de acuerdo con CONEVAL1 (Iztapalapa, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco) y en las delegaciones clasificadas como centrales (Benito Juárez, Coyoacán y Cuauhtémoc2).

Como mostramos a continuación, contrario a lo que podría esperarse, las diferencias entre tipos de delegación no arrojan en todos los casos una mayor ausencia de autoridades estatales en las delegaciones periféricas que en las centrales. Sin embargo, la presencia de las autoridades no condujo necesariamente a la protección de los derechos de las personas damnificadas. Y en cambio dejó indicios de prácticas selectivas y clientelares.

Tipo de inmueble afectado

La primera diferencia que vale la pena resaltar entre los dos grupos de delegaciones es la del tipo de inmueble que resultó afectado: mientras que en la gran mayoría de casos (93%), las personas de delegaciones centrales reportaron provenir de departamentos, más de la mitad de las personas de delegaciones periféricas reportaron provenir de casas de habitación (67%). Sin duda, esta diferencia resulta relevante para comprender el modo en el cual se experimentaron las distintas etapas del desastre en cada tipo de delegación.

Rescate

En la etapa de emergencia, tanto en las delegaciones periféricas como en las no periféricas se reportó una ausencia importante de autoridades estatales en las labores de rescate. Esta ausencia fue ligeramente mayor (25%) en las delegaciones periféricas que en las centrales (19%). Sin embargo, la ausencia de autoridades estatales parece haber sido compensada por la sociedad civil (topos, brigadas civiles o ayuda internacional) más en las delegaciones periféricas que en las no periféricas, pues en las primeras se reportó una presencia exclusiva de la sociedad civil en un 18% de los casos, mientras que esta solo se reportó en un 2% de los casos en las delegaciones centrales.

De otra parte, hubo diferencias importantes entre las delegaciones periféricas y no periféricas en cuanto al tipo de autoridades estatales presentes en las labores de rescate. Así, se reportó una presencia mayor de autoridades civiles en las delegaciones periféricas que en las centrales (34 y 19% respectivamente), mientras que se reportó una presencia mucho más alta de autoridades de la fuerza pública en las delegaciones centrales que en las periféricas (55% y 34% respectivamente).

Ahora bien, en ambos tipos de delegación, un alto porcentaje de las personas encuestadas reportó abusos o irregularidades de parte de las autoridades en materia de información y coordinación con sociedad civil, porcentaje que fue un poco mayor en las delegaciones periféricas (63%) que en las centrales (58%).

Recuperación y resguardo de objetos personales

En cuanto a los objetos personales atrapados en los inmuebles afectados, las personas damnificadas provenientes de delegaciones periféricas sufrieron su pérdida definitiva en un porcentaje mayor (10%) que las provenientes de delegaciones centrales (5%), pero estas reportaron en algunos casos (3%) haberlos perdido por falta de resguardo, mientras que esa situación no se reportó en las delegaciones periféricas. Esto sucedió a pesar de que parece haber habido más actividades de resguardo de objetos personales en las delegaciones centrales (73%) que en las periféricas (67%).

Es interesante notar, sin embargo, que la falta de cualquier tipo de resguardo fue muy extendida en la delegación Benito Juárez (72%) y que la mayor parte de las actividades de resguardo en estas delegaciones fue llevada a cabo por las personas afectadas o por la sociedad civil sin intervención de las autoridades (71%). Mientras que estas promovieron el resguardo de objetos personales en un 17% de los casos en las delegaciones periféricas, apenas lo hicieron en un 2% de ellos en las centrales.

Demoliciones

Las autoridades también parecen haber actuado más en las delegaciones periféricas que en las centrales en lo que se refiere a la demolición de inmuebles. En efecto, las personas provenientes de las primeras reportaron demoliciones en un 18% de los casos mientras que las personas provenientes de las segundas solo lo hicieron en un 7% de los casos. Además, mientras que un 89% de las personas de delegaciones centrales reportaron que, según dictámenes, sus inmuebles debían ser demolidos pero aún no lo habían sido, un 69% de las personas de delegaciones periféricas reportó encontrarse en una situación similar.

Ahora bien, esto no significa que la actuación de las autoridades haya sido adecuada en las delegaciones periféricas. Como se señala en el capítulo sobre San Gregorio, Xochimilco, muchas de las demoliciones ordenadas por las autoridades oficiales fueron caracterizadas como apresuradas, e incluso como innecesarias, por expertos en estructuras. Esto sugiere que la actuación estatal pudo haber obedecido a razones distintas (quizás de índole político) de aquellas relacionadas con la valoración del nivel de daño y riesgo de los inmuebles.

A pesar de lo anterior, la gran mayoría de las personas (93%) en delegaciones periféricas cuyo inmueble fue o debía ser demolido no se resistieron a la demolición de su inmueble, mientras que casi la mitad (48%) de las personas en delegaciones centrales sí lo hizo. Aunque una parte de aquel elevado porcentaje parece corresponder a personas de las delegaciones periféricas que se sentían inconformes (10%) pero no se organizaron en resistencia activa, la mayor parte de esas personas no expresó inconformidad frente a las demoliciones. Esto puede tener que ver con la ausencia de información oportuna y certera sobre la situación de los inmuebles, así como con las percepciones de inseguridad derivadas de inmuebles severamente dañados aún en pie.

Evacuaciones o desalojos

En materia de evacuaciones o desalojos de inmuebles afectados, la diferencia entre tipos de delegación en cuento a la presencia de autoridades estatales parece ser mayor. En efecto, mientras que la gran mayoría (88%) de las personas ubicadas en delegaciones centrales fue evacuada o desalojada del inmueble en riesgo por orden de autoridades estatales, tan solo una cuarta parte de las personas ubicadas en delegaciones periféricas lo fue. En consecuencia, un gran porcentaje de estas últimas (31%) no evacuó los inmuebles (en comparación con apenas un 9% de las personas afectadas de delegaciones centrales), y otro gran porcentaje (40%) lo hizo voluntariamente y posiblemente sin mediación de las autoridades (en comparación con un 23% de las personas afectadas de delegaciones centrales).

Estos datos sugieren que hubo una presencia menor de las autoridades estatales en las delegaciones periféricas al momento la emergencia. Sin embargo, la mayor presencia estatal no condujo necesariamente a una mayor protección de los derechos en las delegaciones centrales, siendo que en casi la mitad de los casos (49%) las personas afectadas reportaron haber sido desalojadas, y por ende en contra de su voluntad (en algunos casos con empleo de fuerza, como vimos más arriba).

Reconstrucción

Finalmente, uno de los hallazgos más llamativos de nuestro análisis es que las personas provenientes de delegaciones periféricas reportaron la existencia de una decisión de reconstrucción en caso de colapso o daño estructural del inmueble un porcentaje mucho más alto (33%) que las personas provenientes de delegaciones centrales (7%). En ambos casos, tales decisiones pueden ser consideradas tempranas, teniendo en cuenta que la Ley para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México aún no había sido publicada cuando recogimos la información.

La diferencia entre delegaciones puede deberse a muchas razones. Una posible, que podemos extraer del estudio de caso de San Gregorio Xochimilco, es que hubo lugares periféricos en los cuales las autoridades parecieron actuar apresuradamente con miras a obtener réditos políticos de las labores de demolición y reconstrucción. Ello podría explicar que la delegación de Xochimilco sea, junto con la Magdalena Contreras, la delegación con más altos porcentajes de decisiones tempranas de reconstrucción reportadas (44% y 50%, respectivamente). Sin embargo, este fenómeno no parece haberse dado en todas las delegaciones periféricas pues, en marcado contraste, no hubo ni un solo reporte de decisiones de reconstrucción en las delegaciones de Tláhuac y Milpa Alta, y apenas un 10% de las personas entrevistadas Iztapalapa se refirieron a decisiones de ese tipo.

Otra posible explicación de la diferencia entre los tipos de delegación en materia de decisiones tempranas de reconstrucción puede ser el tipo de inmueble afectado. Como vimos, la mayor parte de los inmuebles afectados eran departamentos en el caso de las delegaciones centrales, lo cual puede hacer mucho más complejo el proceso de reconstrucción, dado que los vecinos deben ponerse de acuerdo sobre múltiples temas. Ese hecho puede hacer, además, que las decisiones en torno a la reconstrucción en las delegaciones centrales den menos réditos políticos a las autoridades que aquellas que son más sencillas y en las cuales las autoridades pueden atribuirse autoría más claramente. En ese sentido, esta explicación podría no ser excluyente sino complementaria de la anterior.

En efecto, la unión de las dos explicaciones podría dar servir para entender nuestros datos en relación con las razones que adujeron las personas afectadas para explicar la falta de decisión sobre reconstrucción. Las personas provenientes de delegaciones centrales adujeron como posible razón para la falta de decisión sobre la reconstrucción la ausencia institucional en un porcentaje harto mayor (44%) que aquellas de las delegaciones periféricas (29%). Dada la menor marginalidad de aquellas delegaciones, este dato permite sospechar que la ausencia institucional en ellas se pudo relacionar con la falta de incentivos políticos presentes en otras delegaciones.

Obviamente, estas son apenas hipótesis sobre las posibles razones de las diferencias observadas, cuya comprobación empírica habría de adelantarse en trabajos futuros.

ANEXOS

Anexo A3.1 Existencia de lista oficial de personas rescatadas
* Se refiere a respuestas en las cuales no se cuenta con información para saber si no hay lista por alguna omisión de las autoridades o porque no fue necesario que hubiera.
Anexo A3.2 Existencia de lista independiente de personas rescatadas

1. https://www.coneval.org.mx/coordinacion/entidades/DistritoFederal/Paginas/pobreza_municipal2015.aspx

2. Es necesario tener en cuenta que, a pesar de estar clasificadas como delegaciones centrales, en estas delegaciones también existen personas en situación de pobreza, en particular en el caso de la delegación Cuauhtémoc, que es muy diversa socioeconómicamente.