AFECTACIONES EN SAN GREGORIO ATLAPULCO, XOCHIMILCO

La respuesta ante la emergencia del desastre6

La mañana-tarde del martes 19 de septiembre de 2017, las familias del pueblo de San Gregorio realizaban sus actividades como cualquier otro día. Al instante del sismo, personas entrevistadas mencionan que la alerta sísmica no se escuchó o sonó segundos después de haber iniciado el movimiento. Momentos después de presentarse el sismo, se manifestaron múltiples daños en el pueblo, el cual resultó el sitio con mayor número de afectaciones de la demarcación Xochimilco.

La población afectada durante la emergencia respondió haciendo uso del tejido social construido a lo largo del tiempo. La tecnología ayudó a la comunicación por medio de Internet, y sobre todo a través de la aplicación de mensajería en tiempo real WhatsApp. Esta se convirtió en una herramienta rápida y eficaz para articular la organización frente a los acontecimientos.

Las y los habitantes de San Gregorio se unieron para rescatar a las personas atrapadas (compadres, vecinos, amigos), remover escombros y recuperar pertenencias de las viviendas afectadas para salvaguardarlas en sitios más fiables.

Esa misma la noche, el gobierno de la Ciudad de México notificaba la lista y ubicación de albergues de la Ciudad de México. Entre los 40 albergues en 14 delegaciones cuya instalación fue anunciada, se incluyó un albergue en Xochimilco, que no estaba ubicado en San Gregorio.

La mañana del 20 de septiembre, las autoridades se hicieron presentes en el pueblo de San Gregorio. Se aplicó en la demarcación el Plan DN-III-E del Ejército mexicano7 que, de acuerdo con las y los afectados, colaboró a sacar pertenencias de las viviendas. Al sitio también acudió la Policía Federal, que estuvo presente durante varias semanas para brindar seguridad a las y los pobladores de posibles sucesos delictivos, ya que la falta de luz y el ambiente de incertidumbre aumentaban la vulnerabilidad. Además, la Marina se encargó de resguardar las donaciones y mapear las zonas de mayor afectación para enviar al cuerpo de rescate a realizar diversas actividades. Personal de Protección Civil también intervino.

Ese mismos día, los elementos de la Marina y el Ejército iniciaron la limpieza, remoción de escombros y búsqueda de sobrevivientes en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco (ver imagen 1). Mientras, los habitantes rescataban objetos personales de las viviendas que colapsaron con la ayuda de voluntarios que llegaban a la zona, por medio de brigadas organizadas por la misma población.

Imagen 1: Rescatistas continúan con las labores de remoción en una tienda de conveniencia en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco. Fuente: Milenio, 2017.

Por su parte, los brigadistas empacaban despensas para hacérselas llegar a los afectados, principalmente a quienes no podían desplazarse por diferentes motivos. El sector salud se encargó de brindar atención médica a quienes lo requirieran. Los habitantes del pueblo se organizaron por calle y manzana para auto-protegerse e informarse de los apoyos que se estaban ofreciendo.

Uno de los problemas que pudimos evidenciar en nuestras visitas fue la desorganización y falta de información por parte de las autoridades. Estas no contaban con información adecuada sobre afectaciones como decesos o desapariciones; la información manejada por organizaciones sociales parecía ser más confiable.

Algunos relatos obtenidos por quienes acudimos a levantar encuestas dan cuenta de las afectaciones físicas que sufrieron algunas personas en San Gregorio, así como de la ausencia de autoridades en las labores de búsqueda, rescate y atención médica. Por ejemplo, una señora comerciante resultó herida debido al colapso del zaguán de su casa mientras bajaba las escaleras para resguardarse. La mujer quedó atrapada entre los escombros. Quienes la auxiliaron fueron familiares y vecinos al enterarse de la situación. La señora resulto herida en manos, pies y otras partes del cuerpo, se le atendió y, pese a su condición, decidió quedarse cerca de su casa para esperar a la llegada de sus familiares.

Otra señora comerciante se encontraba vendiendo afuera de la iglesia cuando una barda cercana colapsó, quedando ella bajo los escombros. La señora relató que los vecinos la rescataron y le dieron atención inmediata. Ella sufrió heridas en el antebrazo y las manos.

En ninguno de los dos casos las mujeres afectadas recibieron atención especializada de ninguna autoridad. Lo anterior debido a que no quisieron alejarse de sus viviendas por preocupación respecto de sus familias y también para estar pendientes de las noticias que circulaban. Otra cuestión que no ayudó fue el cierre de las vialidades que limitaban el acceso a una atención especializada.

La estructura y organización de las vialidades dentro de Xochimilco, y concretamente en San Gregorio, son un factor sumamente relevante que influye en el tipo de respuesta que se da ante la emergencia. En el programa delegacional de desarrollo urbano reconocen que: “[…] los Pueblos de San Gregorio y Santiago Tulyehualco […] sufren conflictos tanto en su accesibilidad como en sus pasos interiores, por la falta de vialidades adecuadas, la actividad del comercio informal, los paraderos no planificados, las terminales de rutas de peseros y la costumbre de cerrar calles para celebraciones populares” (Gaceta Oficial del Distrito Federal, Asamblea Legislativa del Distrito Federal, 2005: 54). Y a pesar de los años no hay acciones claras para mejorar dicha situación.

El problema de las vialidades en el pueblo de San Gregorio se vio agudizado por el hecho de que los voluntarios y miembros de la sociedad civil que acudieron a brindar apoyo abarrotaron las vías principales de acceso (ver imagen 2).

Imagen 2: Voluntarios y asociaciones en San Gregorio Atlapulco.
Fuente: Delgado, 2017 (fotos de Raúl Pérez).

Con relación a las afectaciones en infraestructura de la localidad, los servicios eléctricos fueron restablecidos unos días después del fenómeno sísmico, pero el servicio de agua tardó una semana en ser restablecido. No obstante, esto fue así solo en ciertas zonas, sobre todo en las cercanas al centro de la localidad; el resto de las y los habitantes tenían un acceso intermitente al servicio. Se decía que el agua proporcionada era agua tratada proveniente de Milpa Alta. Las filas para la repartición de agua eran extensas y había riesgo de que no alcanzara.

Al tercer día del sismo se presentó el alcalde Avelino Méndez para ver lo acontecido. Sin embargo, la población no aprobó su llegada; fue confrontado y corrido del pueblo. Después de ese día, el alcalde no volvió a presentarse en los lugares de afectación.

El mismo día, Protección Civil verificaba si las casas eran habitables, si se podía ingresar a ellas o era necesaria su demolición. A través de una “X”, se indicaba el tipo de daño, si hubo fallecimientos, personas lesionadas o animales encontrados, y qué tipo de atención tenía que darse al inmueble. Al preguntarle a los dueños de las viviendas sobre el significado de los símbolos y del color, no supieron dar información precisa, ya que Protección Civil no les proporcionó información clara sobre la simbología. Suponían que la “I” significaba Inhabitable y la “H” Habitable. De los colores no se dijo nada. En consecuencia, las personas dueñas de las casas no sabían la condición en la que se encontraba su vivienda (ver imagen 3).

Imagen 3. Símbolos para identificar las viviendas como habitables o inhabitables

Cortesía. María Asunción Avendaño G.

Nuestras entrevistas y observaciones en San Gregorio nos hacen pensar que hubo una falta de actuación adecuada y coordinada por parte de las autoridades estatales. En nuestras visitas vimos que las autoridades se situaban en el centro del pueblo y no se adentraban a las zonas afectadas. Asimismo, nos pareció que las personas con afectaciones no salían de sus casas por temor a ser violentadas y ser víctimas de robo a sus viviendas. Creemos que esto ocasionó que, al inicio de la emergencia, las personas no pudieran obtener conocimiento de los apoyos que se estaban distribuyendo.

La falta de apoyo por parte de las instituciones hizo que los pobladores tomaron cartas en el asunto y se organizaron para hacer solicitudes a la CNDH (Comisión Nacional de Derechos Humanos), para proponer proyectos de reconstrucción y de reincorporación a las actividades económicas. Asimismo, se realizaron peticiones para solicitar la realización de estudios de mecánica de suelos.

6. El siguiente relato del día del sismo y los días inmediatos se nutre de testimonios obtenidos de las personas del pueblo, información proporcionada por autoridades, notas periodísticas e impresiones del equipo de documentación que acudió a San Gregorio.

7. Es un aparato organizativo y operativo diseñado para intervenir en caso de emergencia.