AFECTACIONES EN LA DELEGACIÓN TLÁHUAC

Los impactos de las políticas urbanísticas en la geografía de Tláhuac

Para entender el tipo de daños que el sismo ocasionó en Tláhuac es necesario entender tanto su composición geológica como los impactos que han tenido las políticas urbanísticas en esta zona de la CDMX. La delegación se localiza al sureste de la Ciudad de México, es una de las 16 delegaciones que conforman la capital mexicana y cuenta con poco más de 361.593 personas siendo mayoría las mujeres, según el Anuario estadístico y geográfico de Distrito Federal del 20171.

Hace diez años, este poblado junto a Xochimilco y Milpa Alta presentaba los mayores índices de marginalidad de la Ciudad de México, indicador que considera la vivienda precaria, insuficiencia en el equipamiento básico de servicios y mayor cantidad de personas sin cobertura de salud2. En el año 1997, los servicios públicos de salud que dependían del gobierno federal se descentralizan y, como otros servicios, pasan a depender de la Delegación. Dichos cambios no mejoraron las condiciones de acceso a servicios públicos. Debido a la constante carencia de servicios públicos de salud, en el año 2007 los vecinos de las Colonias del Mar y Villa Centroamericana, se movilizaron por la instalación de un Hospital General, que se sumara a los 14 Centros de Atención Primaria y un Hospital Materno Infantil3.

Respecto del tipo de suelo sobre el que se encuentra la delegación, es importante decir que Tláhuac forma parte del lago de Xochimilco, uno de los cinco que integran la cuenca de México y que dieron lugar al llamado “lago de Texcoco”4. Geológicamente, la Ciudad de México está dividida en tres zonas, según los tipos de suelo. Tláhuac se localiza en la zona III, es decir, donde antes se encontraba el lago de Texcoco/Xochimilco. Y aunque en la actualidad gran parte del lago se ha desecado por la actividad humana, el suelo está conformado por depósitos lacustres extremadamente pantanosos, los cuales son un tipo de terreno que favorece la duración y expansión de las ondas sísmicas.

Un factor que ha contribuido al hundimiento e inestabilidad del suelo, es la extracción de agua subterránea. En los ochentas, comienza a operar el sistema hidráulico Mixquic Santa Catarina, conformado por 14 pozos que desde la planicie de Chalco abastecen a la Ciudad de México de agua. La creación del sistema hidráulico constituye una importante transformación ambiental en la cuenca del Valle de México debido al hundimiento y la conformación de agua superficial que podría afectar a cerca de 25 zonas urbanas de Tláhuac, según estimaron los estudios sobre el tema5. En ese sentido, es importante señalar que previo al sismo del 19S ya se habían registrado hundimientos en la Colonia del Mar6.

Por contradictorio que suene, históricamente ha existido carencia de agua potable en la delegación Tláhuac, aun cuando ha sido uno de los principales abastecedores del líquido vital para el centro de la Ciudad. Sin duda es uno de los elementos que evidencian la desigualdad entre las delegaciones periféricas y las del centro. Las políticas hídricas y urbanísticas de la Ciudad han llevado a secar una cuenca en la que desembocaba el agua que provenía de la Sierra Nevada (al este), la Sierra de las Cruces (al oeste) y la Sierra del Chichinautzin (al sur), y en la que predominaban grandes lagos que no tenían salida al mar (lo que incrementa su tendencia a inundarse). En razón de lo anterior, en la actualidad, como ya no hay lagos en donde se acumule el agua que baja de las sierras, la mayor parte es desaguada mediante una gran red de canales y drenajes subterráneos. Debido a esto, apenas el 16% del agua llega al subsuelo y recarga los mantos acuíferos, proceso que es vital para sostener la firmeza del suelo. De ahí que, en Tláhuac las afectaciones hayan desembocado en fracturas del suelo (Carabias y Herrera, 1986; Aguilar-Pérez et al. 2006; Rodríguez-Castillo y Rodríguez-Velázquez, 2006; Audefroy & Aceves, 2006; Reynoso 1996; Medina, 2018).

Para abastecer de agua a los millones de habitantes de la Ciudad de México, se recurre principalmente a los acuíferos locales, de donde proviene el 60% del agua que se consume. La misma extracción de agua es tal que estos acuíferos se consideran de los más sobreexplotados del mundo: se extrae el doble de agua más de la que se infiltra, lo que genera efectos indirectos como hundimientos de las edificaciones (entre 20 y 50 cm por año), así como el surgimiento de fracturas y grietas, producto de la compactación del suelo ante la pérdida de agua (Medina, 2018). Lo anterior ha incrementado la vulnerabilidad de delegaciones como Tláhuac, no sólo ante sismos, sino también ante inundaciones y el desbordamiento de ríos o canales de aguas negras.

Otra problemática ligada al sismo y que los damnificados de Tláhuac han sumado a sus demandas, es la expansión de proyectos inmobiliarios. Según Joel Audefroy y Francisco Aceves: “Durante varios años, el Instituto de Vivienda del Distrito Federal [ahora Ciudad de México] (INVI) promovía y construía viviendas de interés social sin tener conocimiento preciso del suelo de la Ciudad de México, adquiriendo al azar de las ofertas de los terrenos que necesitaba para el desarrollo de sus programas de viviendas nuevas” (2006: 69).

Aunado a lo anterior, entre los años 2008-2012 se desaconsejó la construcción de la línea 12 del metro de la Ciudad de México debido a la fragilidad de los suelos para sostener el peso del acero y el concreto que se usaría para los carriles elevados y del peso de los trenes (FPA y JRA, 2008). El proyecto del metro motivó en esos años una serie de oposiciones principalmente por parte de pueblos y colonias de la delegación Tláhuac (González y Quintero, 2008). Pese a ello, el gobierno de la Ciudad de México argumentó que el proyecto era posible y que el único cambio necesario sería hacer los carriles superiores “para darle estabilidad al tramo elevado que se diseñó así por ese motivo" por el tipo de suelo “que prácticamente era lago” (Romero, 2010). Sin embargo, seis años después de su inauguración, con el sismo del 19S se apreciaron grietas que provocaron la caída de fragmentos de concreto de las columnas que sostienen las vías elevadas7. El Sistema de Transporte Colectivo (STC) reconoció que se detectaron nueve afectaciones entre el tramo de la estación Olivos y la estación Tlaltenco, algunas de las cuales fueron daños estructurales. No obstante, el organismo declaró 51 días después que las había reparado. Con el sismo, esta situación se ha vuelto un riesgo para la población pues aumenta su vulnerabilidad, tanto por su funcionamiento irregular, como por el tipo de suelo en donde está construida.

El conjunto de estas políticas urbanísticas en la ciudad hicieron la zona de Tláhuac particularmente vulnerable a los sismos, con impactos y daños distintos a los que se encontraron en delegaciones como la Benito Juárez, Coyoacán y Cuauhtémoc. Pese a que el sismo del 19S es considerado menos dañino que el del 19 de septiembre de 1985, lo cierto es que el sismo del 2017 tuvo una intensidad mayor. Si bien el sismo de 1985 liberó 32 veces más energía sísmica que el del 19S, según una investigación realizada por el Instituto de Geofísica y el Instituto de Ingeniería de la UNAM, la aceleración máxima (Amax) del suelo en el sismo del 2017 fue de 57 gal, mientras que la Amax del sismo del 85 fue de 30 gal (Cruz, Krishna y Ordaz, 2017)8. En ese sentido, la intensidad del sismo del 19S fue dos veces mayor. Los factores son varios, desde la profundidad a la que ocurrieron ambos sismos, hasta la distancia que hubo entre los epicentros y la Ciudad de México (el epicentro del 19S fue a tan sólo 120 km al sur de la ciudad). De hecho, la amplitud de las ondas sísmicas en la Zona III, dónde se encuentra la delegación Tláhuac, fue hasta 50 veces mayor que en suelo firme (Cruz, Krishna y Ordaz, 2017).

Foto: Ambar Paz
Fecha: octubre de 2017
Lugar: Colonia del Mar, delegación Tláhuac

Las afectaciones en Tláhuac se concentraron en edificaciones no mayores a 3 niveles, aunque en las otras delegaciones los edificios de entre 4 y 7 pisos fueron los más dañados en el 19S. Pocas fueron las casas y edificios que colapsaron, pues lo que ocurrió fue que el movimiento telúrico los partió en dos, los desniveló o los cuarteó, ya que el suelo literalmente se levantó y creó fracturas. De ahí que las encuestas aplicadas por las brigadas encontraran que los inmuebles dañados fueron clausurados para su demolición por considerarse inhabitables y con pocas probabilidades de ser reparados.

1. Anuario estadístico y geográfico de la Ciudad de México 2017. http://www.datatur.sectur.gob.mx/ITxEF_Docs/CDMX_ANUARIO_PDF.pdf (consulta julio 2018).

2. Lopez Arellano O, Gil JB, Mandujano Candia E (2007). Condiciones de vida y de salud en la región rural urbana del distrito federal. Rev Estudios de Antropología Biológica, XIII: 923-937, México.

3. Construirán Hospital en Tláhuac ante la falta de infraestructura médica. Diario La Jornada. 7 marzo 2007. (consulta julio 2018) http://www.jornada.com.mx/2007/03/07/index.php?section=capital&article=042n1cap

4. El “Lago de Texcoco” fue un sistema de lagos interconectados. Junto a Xochimilco, los otros cuatro lagos son los de Zumpango, Xaltocan, Chalco y Texcoco, los cuales están en vías de extinción por su desecación por la expansión de la mancha urbana, megaproyectos (como el “Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México”), la deforestación y el cambio de uso de suelo.

5. Ortiz Zamora, Dalia del Carmen, & Ortega Guerrero, M. Adrián. (2007). Origen y evolución de un nuevo lago en la planicie de Chalco: implicaciones de peligro por subsidencia e inundación de áreas urbanas en Valle de Chalco (Estado de México) y Tláhuac (Distrito Federal). Investigaciones geográficas, (64), 26-42. Recuperado en 17 de julio de 2018, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-46112007000300003&lng=es&tlng=es

6. Hernández J B, García A, Victor C, Lopez C, Galvan A (sd) Análisis por el hundimiento y agrietamiento en el nordeste de la delegación Tláhuac. Disponible https://www.researchgate.net/publication/268008816_ANALISIS_DE_RIESGOS_POR_HUNDIMIENTO_Y_AGRIETAMIENTO_EN_EL_NOROESTE_DE_LA_DELEGACION_TLAHUAC

7. En el año 2014 dicha línea ya presentaba algunas irregularidades en su funcionamiento debido a fallas en su construcción, mismas que provocaron el descarrilamiento de dos trenes en ese año.

8. El Gal es el nombre que se le asigna a la unidad de aceleración en el sistema cegesimal, se define como un centímetro sobre segundo al cuadrado (1 cm/s2).