AFECTACIONES EN LA DELEGACIÓN TLÁHUAC

El proceso organizativo de vecinos afectados en Tláhuac

A pesar de lo difícil que resulta mantener la unidad en momentos de tanta incertidumbre y desgaste emocional, las vecinas de Villa Centroamericana se han mantenido organizadas y se han sumado a iniciativas que agrupan personas damnificadas en toda la CDMX, sobre todo en la asamblea de Damnificados Unidos. También participaron como contingente de damnificadas de Tláhuac en la marcha del 26 de noviembre de 2017 hacia el Zócalo de la Capital de la Ciudad de México. En esa ocasión marcharon con camisetas rojas con la leyenda “Damnificados de Tláhuac” y pancartas con las consignas: “La dignidad no se derrumba” y “En Tláhuac somos damnificados, no queremos ser deudores”, entre otras. Por su parte, los vecinos y vecinas de la Colonia del Mar comenzaron a reunirse en asamblea para compartir sus experiencias, apoyarse mutuamente y vislumbrar vías de acción para la reconstrucción. La asamblea sesionaba todos los días durante las dos semanas posteriores al sismo, sobre todo, “nos juntábamos por catarsis”, menciona el señor J, quien ha sido un actor importante en la organización de las y los vecinos, pues aprovechó sus experiencias y conocimientos que había tenido como líder sindical para promover la organización vecinal.

El día 10 de marzo de 2018, la Colonia del Mar fue sede del VI Encuentro convocado por Damnificados Unidos de la Ciudad de México en la Colonia del Mar. Como anfitriones del encuentro, los vecinos de Colonia del Mar la mayoría mujeres, recibieron con café, agua y pan, cerca de las 9.30 de la mañana a los asistentes de las delegaciones de Coyoacán, Tláhuac, Iztapalapa y Xochimilco, y algunos medios de comunicación. Una manta colgada en una de las paredes laterales tenía la leyenda: “defendemos la recuperación de nuestras viviendas con recursos públicos ($) aunque no seamos banqueros”. La bandera de México, al fondo del salón, daba la bienvenida a los asistentes. Luego recorrieron las calles de la colonia para que los medios de comunicación documenten las afectaciones en las viviendas y calles, siendo los mismos afectados los que mostraban a los damnificados de otras colonias los estragos del 19S.

Cada paso se impresionaban con las grietas de entre 20 y 50 centímetros de amplitud que se extienden por las calles de La del Mar, y con la imagen de las casas colapsadas, a punto de colapsar o con hundimientos de casi la mitad de su altura. El señor, representante de la colonia del Mar, fue quien inauguró el Encuentro y coordinó que otros representes de las demás Delegaciones presentes comentaran cómo se encontraban a seis meses del sismo. La portavoz de la delegación Xochimilco destacó que los damnificados no han recibido acopio por parte del gobierno, no hubo albergues oficiales y que hasta esa fecha no había apoyo por parte de ningún nivel del gobierno, a excepción de un comedor que instaló en San Gregorio por una noche y quitaron al otro día. El portavoz del Multifamiliar Tlalpan mencionó que si bien estuvieron recibiendo apoyo del gobierno en las semanas posteriores al sismo, fueron disminuyendo luego mientras sus necesidades continúan, y debieran considerarse otras necesidades además de la alimentación, como la salud, la vivienda y el hospedaje que en algunos casos tienen que costear mientras pueden volver a sus casas. Se acordó trabajar en forma de plenaria para escuchar inquietudes y denuncias en cuanto a los dictámenes del estado de las viviendas y de los créditos del Fonden (Fondo de Desastres Naturales) para la reconstrucción.

El portavoz de la asamblea de damnificado de la delegación Tláhuac, un señor de edad avanzada con voz intensa y audaz, aprovechó su participación para resaltar que frente al sismo y sus consecuencias “la organización es la base para superarlo”. Comentó que antes en la Colonia del Mar no había organización, pero darse cuenta que “el 19 de septiembre no fue sólo el fenómeno natural sino el fenómeno de la alta corrupción” lo que les ocasionó graves daños, hizo que se organizaran. Desde su experiencia, hizo una invitación a todos los damnificados a que se organicen, a que contactarán a la comisión de enlace de Damnificados Unidos y recalcó: “no hay que luchar de manera individual y aislada porque somos todos juntos los que sufrimos lo mismo: Iztapalapa, Tláhuac, Xochimilco”.

Además de funcionar como un espacio de intercambio de información y de visibilización sobre las situaciones concretas de algunas colonias, fue un encuentro de dolores y de esperanzas que se resume en una frase repetida a lo largo del día, estamos aquí para “compartir el mismo dolor”. La gente no sólo acudió a visibilizar sus casos, a obtener información, sino a encontrarse con otros y otras que también se sienten olvidadas por el Estado.

Como brigadistas nos llamó la atención la frecuencia con que se repetían ciertas denuncias y sentimientos entre las participaciones de los damnificados del sur-oriente de la ciudad – que incluyen las delegaciones de Tláhuac, Iztapalapa y Xochimilco. Es como si existieron una identificación entre los entre los damnificados de estas tres delegaciones en comparación con otras que también se vieron afectadas dado que comparten varias características. La sensación común de experiencia compartida que el Estado no está para responder a sus necesidades y por lo mismo las autoridades han estado en gran medida ausentes. Estas delegaciones son partes de la ciudad que comparten carencias socioeconómicas, la falta de respuesta del estado y los impactos de las políticas de agua. Por lo mismo la reivindicación colectiva se centra en “una reconstrucción digna y con dinero público”. En palabras del portavoz de la colonia Cananea, Iztapalapa, quien apuntó que en esa delegación hay aproximadamente 140 viviendas fracturadas “somos de Cananea y ahí nos quedamos, somos de la Ciudad de México, la Ciudad de México es de nosotros y aquí nos vamos a quedar”. En el mismo tono, otros participantes expresaron “sí hay recursos, pero están mal distribuidos, no hay voluntad política”. Por su lado, integrantes a Damnificados Unidos ofrecieron sugerencias sobre cómo hacer asambleas y exigirle a las autoridades la entrega de sus dictámenes. Enfatizaron que se encontraban ahí para, “compartirles desde nuestra experiencia cómo hemos podido organizarnos y lograr ciertas cosas […] es necesario pasar la voz, hacer unión para que se escuche la voz de los damnificados organizados”.

Aunque sin duda el sismo hizo emerger actos de solidaridad entre las personas, también mostró actos de egoísmo, indiferencia y alevosía. De ahí que encontrarse en estos espacios de apoyo mutuo está siendo motor de la organización desde abajo. Así lo dijo una señora de la colonia Tlaltenco, delegación Tláhuac, quien relató que algunos de sus vecinos recibieron Fonden cuando ni siquiera habían tenido afectaciones y que hasta solicitaron más de un apoyo por familia, cuando ella no ha recibido ningún apoyo del gobierno: “Tenemos sentimientos muy fuertes […] tristeza da saber que entre nosotros nos hacemos daño y luego venir aquí y ver que también nos ayudamos, que no estoy tan sola como creía”. El moderador de la plenaria, portavoz del Multifamiliar Tlalpan, respondió: “No está sola, ni ella ni nadie, por eso nos hemos organizado”.

Las mujeres en este encuentro fueron importantes por las cantidad de ellas que estaban participando y por los roles que jugaban que eran muy diversos - desde apoyo en la preparación y reparto de la comida y las bebidas que se ofrecieron, hasta la toma del micrófono. Varias mujeres acudieron con sus hijos e hijas al encuentro y de manera particular, la participación de la portavoz de Xochimilco quien compartió la situación de su delegación llevando a su hijo en su pecho arropado bajo un rebozo. Una mujer condensó la demanda de los afectados, cuando las demás demás delegaciones tuvieron voceros varones, ¿son las mujeres las más afectadas por el sismo? ¿Son ellas las que están más dispuestas a organizarse? ¿Qué implicaciones tiene para sus vidas continuar con el cuidado de los hijos, sumarse a la lucha de los damnificados y todavía enfrentar las afectaciones materiales del sismo?